Séptimo
círculo del infierno, bosque de invierno
Dolor invade
su alma
En esta
tormenta de cuchillos
Navajas
rajan su blanca piel
La sangre
brota con su hermoso color
Rojo, sed de
sangre
Negro, el
color de su alma
Azul, el
dolor de sus ojos
Blanco, como
su piel marcada
Negro,
blanco, pide piedad
Rojo, azul,
mira tú amanecer
Negro, rojo,
sangre espesa en su piel
Blanco,
azul, tus ojos lloran sin parar
Bosque de
invierno
Helada
tormenta de nieve
Blanca lana
manchada de rojo
Ojos azules
tristes de dolor
Segundo
círculo del infierno, bosque de oscuridad
Camina,
hermoso ángel
Tus huellas
llenas de sangre
Humedecen tu
fría piedra
Y guían mi
insaciable sed
Posesión
infernal
Camino sin
luz
Arcos de
piedra
Hermosa
tiniebla
Canta,
hermoso ángel
Tu suave voz
me susurra al oído
Con tus
notas me elevas
Y tú melodía
me entristece
Hermoso
ángel, tus oscuros ojos me hacen perder en tu luz
Hermoso
ángel, tus rotas alas hacen que llore por ti
Hermoso
ángel, con vestido blanco, largo y roto avanza en medio del frío
Hermoso
ángel, cara dulce, labios rojos, cabellos de oro
Caigo ante
ti,
deseosa de
tu sangre,
dulce sangre
que me revive y mata de nuevo
Hermoso
ángel,
Dulce
perdición
Mi hermosa
reencarnación
Mi salvación
ante la oscuridad
Mi bucle
infernal sin fin
Segundo
círculo del infierno, bosque del dolor
Angustia,
desolación, furia, poca armonía
¡Dejadlo ya!
Nefasto demonio
O matadlo
sin más, mi hermoso ángel caído
Cantos,
sueños, melodías, paz
Vuestra
mente descansa sin cesar
Vuestro
cuerpo reposa en esa fría cama de piedra
Temed o
aclamad, esto no parará
Es una
pesadilla sin despertar
Es un cuento
sin final
Romped la
barrera, para poder escapar
Pensad en tu
muerte ahora
O morid sin
esperanza ya
Sangre,
rojo, bandera, lujuria, prisión y pasión
Demonio
bebed su sangre sin temor
Bebed y
desatad esa impulsividad que os aprisiona
Sonido,
estruendo, miedo
Sumergido en
la intensa luz
Lluvia,
frío, melancolía
Sumergido en
la profunda tristeza
Luz,
destello, amenaza del silencio
Dejaste
aquel corazón débil
Pensamientos,
sueños, tortura
Su aliento
se desvanece entre la neblina
Melodía de
tristeza,
Ojos
agotados y llenos de dolor
Brazos
marcados por el cruel pasado
Sus demonios
de nuevo le derrotan
Emociones
que atacan día tras día
Sentimientos
que destrozan un corazón
La necesidad
de dormir fácilmente
Por
pensamientos que le atormentan sin parar
Cueva de
soledad
Cansancio,
prisión, poca libertad
Pensamientos
que abruman su alma
Y suplican
muerte a su cáscara
“Estírate”,
le dice aquel monstruo
“Suplícame”,
le obliga con fervor
“Duérmete”,
le calma su corazón
Girando y
girando va aquél loco de amor
Llorando y
llorando llegó a aquella oscura cueva
Muriendo
agradecido dentro de esa jaula se quedó
Por: A.F.