Era 1 de
noviembre, y mis papás habían salido esa noche dejándome a mí a cargo de mi
hermana Luna de 5 años, aquella niña le teme a todo, estábamos ella y yo
completamente solas ahí en la casa hasta que llegaron mis primos Jorge y Tania,
ya que ellos también habían quedado solos porque sus padres salieron con los
míos.
Eran ya las 10
de la noche, Luna se acababa de dormir pero también se había ido a la energía,
Jorge, Tania y yo no teníamos sueño así que nos pusimos a contar historias,
unas de terror otras no, alumbramos con velas el cuarto donde estábamos. Jorge
contaba una historia muy espeluznante, yo tenía un poco de miedo y Tania aún
más, de repente sonó un estruendo, era una lámpara que se había caído, salte
del miedo, pero solo era el gato de mi tía el que la había tirado, al darnos cuenta nos reímos
muchísimo.
Tania ya se
estaba quedando dormida, así que le dije que fuera a mi cuarto a descansar,
ella se dirigió a la habitación y Jorge se quedó conmigo hablando, le dije:
-Jorge asustemos
a Tania.
-Si claro y ¿qué
hacemos?- dijo él.
-No lo sé usted
es el bueno con las bromas.
-Está bien ya
miro que me invento.
Pasaron 10
minutos y Jorge no decía cosa alguna, tenía su “cara de pensador”, hasta que
saltó y dijo:
-¡Lo tengo!- yo
salté del susto con ese grito que dio- hagamos ruidos raros y disfracémonos de
fantasmas.
-¡Gran idea!-
Dije yo.
Sacamos dos
cobijas blancas del armario de mi mamá, nos las pusimos encima y fuimos directo
a mi cuarto, golpeamos la puerta, dejamos caer una gran cantidad de objetos,
pero no había señal de Tania, no decía nada así que decidimos entrar y ella no
estaba ahí, íbamos a salir del cuarto pero no podíamos la puerta estaba
cerrada, al unísono dijimos: ¡Tania abra!, pero ella no contestaba. Escuché un
grito, era de Luna, me asusté mucho hasta que pudimos abrir la puerta de nuevo,
salimos y ahí estaba mi hermana llorando, le pregunté por mi prima y no me
respondió. Nos dirigimos los tres hacia el cuarto de mis papás, Tania nos salió
de sorpresa asustándonos, le dije:
-¿Dónde estaba?
-Aquí. Escuché
sus planes; me escondí hasta que se fueran al cuarto y los encerré. No pudieron
asustarme.- Respondió Tania con risa de malvada.
-Entonces en
otra ocasión será- Dijo Jorge.
Ya era muy tarde
y al momento llegaron mis papás. Mis primos se quedaron en casa y nos mandaron
a dormir por la hora que era.
Hola Angie, me gustó mucho su anécdota, como siempre me pasa con sus textos, su nota: 15
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